UNA CABALGATA A FONDO
Una cabalgata a fondo
a bordo del frío invernal medieval
hasta la más minúscula porción de alma
salto al vacío
desde los candelabros desde las montañas
hasta donde se pueda caer
descargando a borde el fuego
y sus intrincadas madrigueras
aunque no quede jardín
prenderemos fuego los restos.
Nos encontraremos en tantas otras vidas que
me mareo de pensarlo no puedo asimilarte como algo particular
en la medida en que este cielo no me pertenece
y este suelo resbala bajo mis pies
por mi espina dorsal siento el helado
golpe eléctrico del crecimiento la
urgencia de este cuerpo por llegar al límite del goce
del roce de la entidad
de la no entidad íntima anterior
no ir a por el concepto sino en la medida
en que el concepto se hace carne en mí
saltando entonces, saltando
de baldosa en rama
de hueso en verso
de caída en caída.
jueves, 9 de abril de 2020
jueves, 2 de abril de 2020
¡AY QUÉ GANAS DE BESAR!
¡Ay qué ganas de besar
que me dieron súbitas con la media tarde
así, como quien dice “ya son las cuatro”!
Ganas de repartir besos a mansalva
a esa chica de los dientes truncos por morderlos
(¿o fue una caída de banco de algarrobo?
¿o una pelea?) y su cuello angosto que de un tarascón
pondría en mi boca como a un gatito bebé
y a ese muchacho que ahora pasa por al frente del edificio
con los auriculares puestos y un yorcito fuera de estación
que le sienta tan bien a sus gambas morenas
y a esa panadera que me atiende y me sonríe pero siempre
me esquiva los ojos brujos cuando la voy a saludar para molestarme
y le hace dos nudos sentidos al moño con el que cierra la porción
de torta que morderé pensando en su boca rosada
¡Qué ganas de besar, besar con toda la boca, con la nariz, con los ojos
entrecerrados de viva risa de goce soleadito
qué ganas de estampar besos a troche y moche!
A esa torta hermosa que nunca jamás me va a dar bola
pero que igual rociaría de besos de cachorro fabulado
a Pedro con su belleza que es un barco zarpando cada vez que lo cruzo
en las vueltas secas del celular mambeado
a Renata con sus andadas de alpargata y sus lentes grandotes
y el brillo de la manteca de cacao en la boca siempre un poco abierta
a la Librita con su manera tan rica y descuidada de andar mostrando
aleros de saliva cuando ríe
a aquel que no nombro por no molestarlo
pero que cuando tengo enfrente le siento crecer una boca muda en la espalda
Y qué ganas pero qué capricho
que antojada de besar sí
a los colegiales bajando de los colectivos
y las profesoras juntando los apuntes
y los barrenderos juntando la mugre
y a esa piba que pasa en bicicleta cantando con la boca llena de viento
y a esa prima perdida con la que nos dimos un pico a la sombra del sauce
¡Pero qué ganas de besar qué manera
de entender que para eso tengo boca
y qué ligera
manera de besar decir esto
qué consuelo
decirlo como besando
decirlo con esmero
soplo a soplo
a beso entero!
viernes, 27 de marzo de 2020
RETRATO DE OLMEDO Y TITA
Son 2 pendejos
2 pendejas
ahí conversando
acodadas al balcón como a la proa de un barco
bajo la noche ardida de la lagartona
quiero decir, Guayaquil
una es una Oscar Wilde aindiada
lleva en su melena atada un aire gitano
y lo lleva también en las manos
y en la forma en que fuma
sacandole filo al fuego como una diosa rabiosa
elegante
es un poeta tremebundo
y aunque lo sabe no lo ofende
su lucidez a cuestas
el otro es un vándalo bondadoso
un mick jagger de aguacate y piña
un enfant terrible sin huevadas
rebelde con causa y maña
su conversa le hace dar vueltas al mundo
frasea sobre la ciudad y es también poeta
en la boca lleva un fuego juguetón
y en la sonrisa un cielo
entre triste y enamorado
en esa dirección
correcta
los 2 se están ahora de espaldas a mí
las veo conversar
agitar sus 20 años en la parla mágica
sobre esta ciudad también mágica
escribo
para que lo sepan
es decir
porque las quiero
y además son 2 pendejas fabulosas
y son el fuego.
2 pendejas
ahí conversando
acodadas al balcón como a la proa de un barco
bajo la noche ardida de la lagartona
quiero decir, Guayaquil
una es una Oscar Wilde aindiada
lleva en su melena atada un aire gitano
y lo lleva también en las manos
y en la forma en que fuma
sacandole filo al fuego como una diosa rabiosa
elegante
es un poeta tremebundo
y aunque lo sabe no lo ofende
su lucidez a cuestas
el otro es un vándalo bondadoso
un mick jagger de aguacate y piña
un enfant terrible sin huevadas
rebelde con causa y maña
su conversa le hace dar vueltas al mundo
frasea sobre la ciudad y es también poeta
en la boca lleva un fuego juguetón
y en la sonrisa un cielo
entre triste y enamorado
en esa dirección
correcta
los 2 se están ahora de espaldas a mí
las veo conversar
agitar sus 20 años en la parla mágica
sobre esta ciudad también mágica
escribo
para que lo sepan
es decir
porque las quiero
y además son 2 pendejas fabulosas
y son el fuego.
-Guayaquil, enero 2020-
martes, 17 de marzo de 2020
LA SONÁMBULA QUE ARDE
KANTOR / ARBUS
¡No es grato morir, señor, si en la vida
nada se deja y si en la muerte nada es posible,
sino sobre lo que se deja en la vida!
¡No es grato morir, señor, si en la vida
nada se deja y si en la muerte nada es posible,
sino sobre lo que se deja en la vida!
¡No es grato morir, señor, si en la vida
nada se deja y si en la muerte nada es posible,
sino sobre lo que pudo dejarse en la vida!
César Vallejo, LAS VENTANAS
SE HAN ESTREMECIDO…
La novia muerta de Wielopole
Wielopole de Tadeusz Kantor y la tragaespadas albina de Diane Arbus. Dos
figuras que cuando actúo relampaguean en mí con una fuerza indomable.
Un mismo gesto de entrega, de ofrendar el cuerpo.
El rostro hacia atrás, los brazos expandidos como alcanzando
algo o saludando (refucilos de Evita, de Juana de Arco). El pecho abierto,
amplio, los hombros atrás como si estuvieran estaqueados contra la tierra dura.
Dos cuerpos atravesados por un rayo, perdidos del devenir
del tiempo por una herida abierta, ardiente.
Una lleva la espada en la boca, la otra en el pecho, en el
corazón, cruzándole el esternón. Las dos son llevadas. Una por el sable, por su
filo penetrándole la garganta, la otra por su hombre de la que va colgada como
una horca inútil.
Un estado de rapto, de desborde de la voluntad, de éxtasis
de pena.
Los ojos de la novia muerta están en otra parte, arrebatados
por un viento del recuerdo. Los pechos de la tragaespadas están plenos,
erguidos guerreros contra la blusa blanca.
Ambas cargan un halo sonámbulo, un medio tiempo entre la
autómata y la bruja.
La que trae otro mundo y lo vuelve presente en su letargo de
despedida.
Porque de algún modo las dos dicen “adiós”.
Texto publicado originalmente en la revista El ojo y la navaja N4, 2020
miércoles, 2 de octubre de 2019
¡AY LA BELLEZA!
¡AY LA BELLEZA!
“Pues la belleza no es nada
sino el principio de lo terrible”
LAS ELEGÍAS DE DUINO, Rainer Maria Rilke
¡Ay la belleza!
Me arde, me deshabita,
me lleva hacia los riscos, el alma
hecha jirones,
destrona cualquier ángel guardián,
cualquier
fundamento estoico del espíritu.
¡Ay la belleza!
Arroja mi cuerpo entre espinas,
antoja la daga en el cuello,
quebrar huesos
esta vergüenza, esta
nimiedad frente a su esplendor
cruel, amado.
¡Ay la belleza!
Y este andar mío a media asta por
el mundo
rumiando la existencia en sus
opuestos, este
afán de refugiarme en las palabras,
mis reliquias
vanas, vanas, vanas.
¡Ay la belleza!
Me arde, me deshabita,
me deja de bruces frente al abismo,
me acantila,
me ruge en lo hondo del pecho, me
demanda
y nada puedo hacer sino mirarla,
¡Ay!
De LAMENTOS, inédito.
martes, 3 de septiembre de 2019
ACABADA ESTÁ LA SOMBRA
ACABADA ESTÁ LA SOMBRA
y los dientes de la mandíbula se aplastan
o se abren en un grito metálico
y enlazan la guadaña para mantenerla a flote
para no morir la muerte, para permearla
perdurarla percutirla, para mancharla
¿cómo abarcar el cuerpo sin matarlo
sin acabarlo, cómo expandirlo?
ser un manojo de cuerdas
las tripas y los lazos
¿coger es volverse máquina?
parpadear como un semáforo fallando
en mitad de una avenida sin nadie
bruxismo es esta época de pantallas titilantes
la intermitencia nos comanda la respiración
el paraíso es arrojarse a un búnker
algún refugio entre los restos
quedar a salvo
acabada está la sombra
los cuerpos son trazos
mutilados, angustiados
arrojados como dados al vacío
de una máquina que ya no da cobijo
sólo tritura y expulsa
resta golpear o llorar a los gritos
a ver
a ver si se tumba abajo el imperativo
a ver si esta noche sí
No.
Impresiones a partir de la obra Urdimbre de Nahuel Ortiz.
La fotografía es de Luciana Demichelis.
Ficha técnica de la obra
Intérpretes: Fernanda Tappatá, Victoria Parada y Victoria Hernández.
Dirección: Nahuel Ortiz
Asistencia de dirección: Andrea Cataldo.
Diseño y Operación de Sonido: Rocío Martínez y Luciano Kulikov.
Diseño de espacio escénico: Guillermina Mongan.
Realización: Germán Stasiuk y Guillermina Mongan.
Colaboración en realización: Ana Mongan, Simón Reyna, Juliana Rodríguez, Milagros Gallinal Cassarotti, Santiago Uriel.
Diseño e iluminación: Sebastián Scianca y Victoria Calvente.
Diseño y realización de vestuario: Sofía Camparo.
lunes, 2 de septiembre de 2019
QUÉ QUIERE ESE BICHO QUÉ QUIERE
QUÉ QUIERE ESE BICHO
QUÉ QUIERE
Qué quiere ese bicho qué quiere
salir largarse correr
abrirse el cuerpo como un fraude manifiesto
lanzarse encima de la voz por la casa fuera
del casco urbano fuera
hasta el monte donde poder ser bicho sin mirada
de jueces de bufones asistiendo
sin bastardeos de dólar y bebidas energizantes y música
festiva
para ahogar la miseria pero qué quiere
qué quiere ese bicho qué quiere
qué busca
quedarse fugarse hacia adentro jugarse
en un encierro narciso ser otra
bebida
y que así el tiempo pase como arena en el viento
energizante
y lo bañe de escalofríos
festiva
qué quiere ese bicho qué quiere
perdura se queda dura es con ella dura
se amasa se aplana se expande se juzga
y está y está y está
y sigue estando y ahí está y ahora está
pero qué quiere pero qué quiere qué quiere
y finalmente ese bicho
agotado desamparado de sí ahuecado
atrincherado hacia fuera hacia adentro hacia los lados
hecho un bollo de piel expuesto como un bollo de papel
derrotado
triunfa!
Impresiones a partir de la performance de Carolina Donnatuoni
en Esto NO es La Metamorfosis de Franz Kafka (Boceto 1 - Rebocetado)
de Leonardo Basanta y Carolina Donnatuoni
agosto, 2019.
Fotografía de Analía Carlé.
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