jueves, 9 de agosto de 2018

LAS PRONTAS

LAS PRONTAS




El relámpago anuncia la tragedia y las pendejas corren con el vestidito mojado por la ruta.

Serpiente surcando ensalada de frutas.

Luces desorbitadas como ojos saliéndose de los cuencos, automóviles cruzando como proyectiles.

Los chicos tragan nieve. Nunca llueve.

Pendejas enciervadas en su correr maulo: no huyen, aullán.

Y fuego y nenes corriendo y nenes tocándose el sexo y tres viejas tuertas y cocodrilos llenos de sangre y barro y un automóvil destrozado y

Se arriman en su carrera, desmelenadas.

Todas las chicas muertas de frío detrás de las puertas. Por eso.

La luna era el ojo de un gato negro, el ojo de vidrio.
Jadeos solitarios zigzaqueando la entrada a la ciudad.

Caballos ardiendo en fuego, huyendo con la carroza a cuestas.
Y ruta negra como sangre negra corriendo por el filo de una cuchilla helada.

Leche manchando tanga rosa. Concha con dedos de nene de trece adentro.

Cada vez más cerca, te cercan.

Pies de japonesa mutilados en la bañera. Nunca aclara.

Llegan.
En tu nuca, ahora. 
Te miran, ciegas.


Publicado originalmente en el fanzine El Ángel Informativo





viernes, 4 de mayo de 2018

ESTA ES MI APUESTA




Esta es mi apuesta.

Estos mis huesos en sabia protesta
esta mi herida siempre dispuesta
estos mis restos en movimiento
mi fisura justa
mi trazo de estrella.

Esta mi mierda profunda
mi mierda madrina
estos mis atuendos reiterados
mi asolado campanario
esta mi pornografía diminuta
de entrecasa.

Este mi asco sideral de mí
este mi asco sacro de los otros
esta mi baja guardia de los sábados
esta mi repentina iluminación del domingo.

Este mi bruxismo y su genealógica realeza
mi linaje de muelas
esta mi pereza sin aditivos
esta mi renuncia a secas.

Esta mi porción de carne
y su peste prima
y su enfado en aire
y su risa chueca
resonando.

Este mi montoncito
que acarreo que arrimo
mi carro de mí
mi corso
lo que ven
lo que no ven
lo que imagino y ruino.

Este mi rodeo de sombras
mi luz titilante
mi voz
siempre yéndose
hilacha de mí.

Este mi palabraje en defensa
mi matorral de letritas
mi conjuro de obstreta
para parirme
para irme
para


esta mi apuesta.



miércoles, 22 de noviembre de 2017





Anda en bicicleta.
Se detiene al sol.
Llega en bicicleta.
Se encuentran.
Andan en bicicleta.
Parque.
Revolcón.



Juego a dos cuerpxs y una cámara.
Ludmila Lobato, Agustín Lostra.
Junio, 2017.






lunes, 6 de noviembre de 2017

VIOLETA ZURCIDA EN TIERRA...


Violeta zurcida en tierra
de salto al cielo tu grito
casi lo que un Jesucristo
pero entradora en la guerra
no por golpista la perra
ladra a lo que es injusto
nombrando tu verso robusto
lo que en este mundo yerra
a las que no quie’ ser Yermas
ni lores de lo vetusto

Violeta henchida en savia
De rama en rama tu llanto
Has dejado com’un manto
El arraigo de tu rabia
Supiste saberte sabia
Y arremeter por entera
¡Brotaste tu enredadera!
Quien pudiera ser tus manos
Y del caos sacar ramos
¡La belleza verdadera!

Violeta ama de arpillera
a tus manos besaría
con fervor, con alegría
por su obrar de cebollera
distinguida tu pollera
entre tanto traje choto
contando como poroto
una a una sus miserias
destapando las arterias
y largando el alboroto

Violeta florida en lunas
Con la corona de barro
Llevaste en tu voz de carro
A los que no tienen cunas
Como leyendo las runas
Miraste lo no mirado
El tesoro abandonado
De tu chilecito herido
Por quienes nunca han querido
En pueblo verse hermanados.

Violeta de ley violeta
en estas décimas flojas
agradezco lo que arrojas
y con mi boca repleta
de tu nombre tan violeta
digo gracias a la vida
por tu paso de aguerrida
que ha dejau en este mundo
tanto instante fecundo:
¡tan presente, nunca ida!









viernes, 25 de agosto de 2017

SIN RUMBO


¡Ay!
Me quejo y campaneo ¡ay! ¡ay!
¡Ay!

Deambulo en mi sola queja convento
me arrumbo sin rumbo mamerto
a mambo lento.

Bajo pendientes rocosas jocosas
perdiendo los dientes palpándome el vientre
rasgando.

Me muerdo la sombra me musgo el espejo
me veo de cerca y de lejos reflejo perplejo dónde
voy ¡Ay!

Lamento stacatto en brotar permanente.

Lamento me meto
en mi cuerpo peleo reo
cargao acorcovao
con las articulaciones detonadas de oraciones
acumuladas acciones no
dadas dón
de ¡Ay!

-epidermis en profunda hoguera es
mi voz la hoz de mi propia garganta
¿qué te haces la santa sepulturera?-

Me freno febril y adopto fabril mirada:
Enfrentaré mi desgracia con ansia
sacudiré de mis venas la ajena
techare mi pecho y sus vericuetos
y alzare las vertebras en harta torre.

Parto a la noche con el hocico en alto
con el cuerpo harto de centrifugar
y me lanzo al filo sin sigilo.

Portazo vivo ¡remisazo!
a ver si atajo raigambre alguna
a los ponchazos ponche liberá el tinto
¡Relincho!

Avaro mamo cigarro sin tregua.

Me humeo la entraña me ensudo las medias
me hago ‘e cigüeña y me bautizo
con una tuca roedora de piso.

Entre tole y tole junto maraña
y me arrojo a lo araña sobre la muchería.

Las camaradas me fletan a pestañazos
me filetean lejos de su regazo
me ríen la jeta y la chamuscan
con el kerosén zarpado de la vergüenza.

Ya más negro que el hoyo
me empilcho y heraldo erguido a me’ia asta
al lengüetazo del solazo me salgo.

Y maldiciendo de mis labios mis propias patrañas
el cardumen de babia que me disipa
me como mi roña diaria y me catapulto
a la tumba dominga de mi catre maltrecho.


De ANIMALADA, 2017
Ilustración de Camila Wulach

sábado, 29 de julio de 2017

A MI ÁNGEL DE LA GUARDA




Aleja de mí las arañas
y la ronda de mis fantasmas
vierte al viento déspota
en ráfagas venideras.

Rompe el jarrón
donde guardan los secretos,
desliza uno
para cada hueso de mi cuerpo.

Abre entre mis brazos
un pequeño infinito
para soportar el borde
del horizonte tirano.

Presérvame entre la fauna mística
que se regodea en los bordes de la noche,
pero cuídame del incendio
posterior a todo desvelo.

En los naufragios posteriores
no me bordes cruz ni rayo,
déjame junto a la sed
un vaso de ardiente novela.

Protégeme del deseo
de mi enemigo
y de mis deseos
enemigos.

Llena mi copa de lunas
y mi cabello de soles,
atesora en mis ojeras
la sal de la sabiduría.

No me ofrezcas a los lobos
que se disputan mi pasado,
tiéndeme una red para este salto al vacío
del instante.

Ata en tu melena
estas plegarias,
llévalas contigo
en tu vuelo centinela y rasante.

Yo dormiré abrazado,
leal como el vicio,
en tu pecho
cada noche.


Este poema forma parte de LAMENTOS (inédito)
























domingo, 2 de julio de 2017

LA CADENCIA DEL RECUERDO


                                                                         Fotografía de COLUMPIO.

Ya está publicada el nuevo número de la revista KARPA 9, revista de teatralidades y cultura visual, donde tuve el gusto de participar con un artículo sobre dos obras de Carolina Donnatuoni.
Comparto aquí el enlace de la nota: LA CADENCIA DEL RECUERDO 

ABSTRACT:
A partir del análisis de dos obras de Donnatuoni el artículo intenta dar cuenta de la potencia poética de su dramaturgia, asociada a los conceptos de ‘disidencia’ y lo ‘liminar’. En ambos trabajos se observan sus cualidades descentradas, su formas de desestructurarse en su progresión a partir de los recursos de la repetición y de la incompletud narrativa. El trabajo disidente de lo hegemónico teatral en la puesta en escena; en la legislación de tiempos y espacios; en la desjerarquización de la palabra; en las exploraciones de afectos y comportamientos corporales desmarcados del género binario; en la fuerza de lo sonoro sobre lo visible; de los momentos sobre la trama; de lo indefinido sobre la clausura del personaje.

LA CADENCIA DEL RECUERDO